Durante su paso por Córdoba, el dirigente brasileño Rogerio Dallo, expuso en el Congreso Internacional de Cooperativas y Mutuales, donde presentó la situación del sector en Brasil.

Con una larga trayectoria en cooperativismo y organizaciones asociativas, Dallo es actualmente secretario de la Confederación Latinoamericana de Cooperativas y Mutuales de Trabajadores (COLACOT).

Antes de pronunciarse ante el público, ofreció a Prensa con Opinión, una mirada basada en sus experiencias sobre la situación que atraviesa la economía solidaria en la región. Para eso, tomó los escenarios vigentes en México, Colombia, Argentina y Brasil, países donde cooperativas y mutuales tienen una presencia significativa.

“En estos momentos estamos en procesos más de resistencia que de construcción -comienza diciendo Dallo ante la consulta-.  Y esto nos está exigiendo una energía extra, con muchos desafíos”.

“Por ejemplo, en México tenemos dos pautas esenciales en el sector. Por un lado, el ahorro y crédito popular, un movimiento histórico, que el gobierno está tardando en reglamentar, algo necesario para distinguirlo del sistema bancario.  Pero esta demora está afectando a las cooperativas con ese servicio; de 800 cajas de ahorro que había en México, hoy quedan 80. En muchos casos por una lógica de integración que obliga a que se vayan fusionando; este fenómeno termina con muchas cooperativas que han dado su vida en la construcción de su organización, y terminan absorbidas por entidades más grandes del mismo sector.

“Por otro lado, México se dio cuenta que necesita un proyecto de país que no mire a Estados Unidos, y menos ahora con los aranceles a las importaciones impuestas por Donald Trump. El gobierno se da cuenta que ahora hay que producir alimentos para abastecer el mercado interno. Pero se encuentra con que no hay capacidad estatal para financiar procesos de infraestructura productiva; y esto sucede porque la cercanía con EEUU hace que empresarios de ese país realicen esos procesos, sin tener en cuenta a productores mexicanos, y terminan dominando el mercado. Entonces, México se encuentra con el problema es de infraestructura productiva y agroindustrialización”.

Procesos diferentes en Colombia y Argentina

“En Colombia, el presidente Gustavo Petro anunció que quiere impulsar procesos colectivos. Pero se encuentra con un escenario en el que, a excepción de las regiones de Bogotá y Medellín, en el resto del país casi no hay tejido social organizado bajo las formas cooperativa o mutual. El 99% de entidades está concentrado en aquellas dos regiones. Además, la economía quedó impactado por la guerra interna en las últimas cuatro décadas. Ahora, en un proceso de paz, aunque frágil, pareciera que el país tiende a volver al desarrollo cooperativo y mutual.

“En el caso de Argentina, creo que va a entrar a una crisis muy seria, si se vuelve a intentar gravar con impuesto a las ganancias sobre los servicios que han sostenido esas unidades asociativas. Eso haría que las mutuales pierdan competitividad, y habrá que subrayar que son organizaciones sin fines de lucro, que distribuyen sus dividendos en las comunidades. Por otro lado, en un proceso de desindustrialización que está afectando a la mayor parte de América Latina, en donde se va perdiendo el valor agregado de los productos, las cooperativas tienen un rol enorme para resistir ese fenómeno y aportar ese valor agregado”.

El caso Brasil y los aranceles

“En Brasil, se refleja con claridad la política arancelaria de Estados Unidos, que no quiere la competencia de los BRICS. Nuestro país es la pata americana del BRICS y por eso tiene una 40% más de aranceles que el resto de las naciones. No sabemos bien hasta dónde esta tensión va a influir en las economías locales, pero sabemos que siempre el hilo se corta por lo más fino. Para nosotros, quizás el acuerdo Mercosur-Unión Europea podría superar problemáticas de las que estamos hablando hace casi 30 años.

“El problema es que nos agarra con un Mercosur frágil, casi desarticulado ante la posibilidad de abrir nuevos mercados a partir de los aranceles impuestos. En este momento Argentina tiene aranceles del 10%, mientras que en Brasil es del 50%. La lógica diría que los productos brasileños vengan a Argentina y desde aquí se exporte. Pero este es un momento de desarticulación entre ambos países”.

La construcción con eje en lo humano

Sobre el final, Rogerio Dallo marcó diferencias entre las alianzas comerciales del sector, y las que apunten a la promoción de las personas de manera colectiva.

“Lamento que la reconfiguración se haga a partir del comercio, y no a partir de la integración de las personas. Para el cooperativismo y el mutualismo, la persona es el centro y no las finanzas. Si hablamos de los BRICS, también tenemos que reconocer que se trata de una articulación eminentemente comercial, tiene que ver con negocios, con volúmenes de inversión financiera y comercial y no con la integración de la gente.

“Hemos perdido en alguna medida toda esta construcción de integración de los pueblos, de la identidad cultural. Y me preocupa, porque, como dije al principio, estamos en un campo de resistencia; aunque al mismo tiempo, tenemos que trabajar en la reconstrucción de nuestra identidad”.