El presidente de la Confederación Argentina de Mutualidades, Alejandro Russo, se expresó ante Prensa con Opinión, sobre los impactos de los altos costos operativos que tienen que afrontar las mutuales, y las opciones que pueden tomar para sostener todas las prestaciones, en cantidad y calidad.

El dirigente comenzó definiendo que “El sector mutual no escapa a las problemáticas que puede tener una pyme, no dejan de ser pymes las mutuales”.

Luego, trazó un panorama sobre lo que observa, desde su lugar en la máxima central mutualista del país: “En el caso de las que prestan el servicio de ayuda económica, lo que hoy se observa es que la confianza sigue intacta; el nivel de depósitos es muy importante, y la colocación de préstamos es muy buena.

“Lo que sí se advierte es que el spred, es decir, la diferencia entre la tasa activa y pasiva, hoy se ha reducido, y esa diferencia es precisamente la que tiene que dar solución a los importantes costos fijos que tienen las organizaciones. Las entidades de ciudad, sobre todo, tienen un muy alto costo fijo, concentrados fundamentalmente en los servicios que tienen que abonar; se agrega a eso el costo salarial, y todo esto tiene una alta implicancia, si la entidad no advierte o no alcanza a distinguir cuál es su ‘producto estrella’.

“En Argentina sabemos que las mutuales tienen como característica, a diferencia del resto del mundo, que es la posibilidad de prestar multiplicidad de servicios. Esta posibilidad, en otras épocas, permitía que los servicios que más excedentes generaban, subsidiaban a los servicios que daban pérdidas. En la actualidad, atento a que los costos son importantes y demandan un análisis permanente, lo que hay que advertir en esa multiplicidad, es detectar cuáles son, o cuál es el ‘servicio estrella’, y a partir de allí desarrollarlo, para que esa prestación genere los excedentes necesarios que permitan cubrir a los que son deficitarios.

“Hoy es fundamental trabajar en las relaciones de integración entre mutuales y entre mutuales con cooperativas. Sobre todo, el primer modelo, donde tal vez el ‘servicio estrella’ de una, no lo sea en la otra, porque no lo pueda aplicar o porque no tenga la estructura suficiente; entonces, en este caso lo fundamental es compartir esos servicios que generan recursos, y trabajar de manera integrada, aprovechando la economía de escalas”.

Ampliación de alianzas, necesidad ventajosa

“Ahora bien, -continúa Russo- esos servicios que se puedan trabajar de manera integrada, tienen una referencia no menor en Córdoba. En esta provincia se produce una alianza estratégica en casi todos los municipios, entre los gobiernos locales, las mutuales y las cooperativas. Los tres actores tienen la responsabilidad de contribuir a un trabajo unificado. En este sentido vemos ejemplos cotidianos, donde esta tarea conjunta le mejora la calidad de vida a los ciudadanos. Un claro ejemplo, es uno reciente, que se ha generado en la localidad de Saturnino María Laspiur, donde se está esbozando un proyecto para la construcción de un geriátrico; aquí, los actores que intervienen, municipio, mutual y cooperativa, aportan recursos, instalaciones y logística.

“Este es un valor agregado que tiene el mutualismo, que deberá seguir redundando en beneficio de las comunidades. Este modelo también se observa en otras provincias, como Santa Fe, y provincia de Buenos Aires. Y creo que esto se va a seguir extrapolando a otros territorios del país, como las regiones de la Patagonia y el Norte argentino. Son temas que venimos conversando en el sector, y más temprano que tarde, la acción conjunta se va a concretar para mejorar la calidad de vida de las personas”.