Luego de la sanción de la ley 11.066 en la Legislatura cordobesa, las entidades sin fines de lucro se aprestan a incursionar en la expansión o generación de proyectos para loteos sociales y viviendas.

La flamante norma, es una ampliación de la ley que creó el programa Lo Tengo, por la que se incorporan cooperativas, mutuales, y otras organizaciones de la economía solidaria al desarrollo urbanístico bajo las mismas condiciones que los planes oficiales.

La cooperativa que más viviendas sociales ha generado en Córdoba, es Horizonte, que lleva más de 20 mil unidades entregadas, tanto en loteos propios como en construcción en terrenos de particulares. La institución fue una de las tantas organizaciones que participó en los debates previos a la ley, y que realizó sus aportes a partir de la experiencia propia.

El presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa Horizonte, Carlos Moro, se expresó auspiciosamente sobre las generales de este instrumento legal, y trazó una explicación sobre su contenido: “Con algunas particularidades, esta ley sigue la línea original del plan Lo tengo, con una fuerte intervención de los municipios, que deben ser los que ratifiquen el proyecto que lleven las organizaciones a cada localidad, mediante decreto, ordenanza o disposición comunal, para que quede plasmado como un proyecto viable para la comunidad”.

Igualmente, Moro advierte que en todo proyecto que se inicie, deberá quedar plasmada la certeza que las obras que lleven servicios públicos a los nuevos conglomerados, sea ejecutada por los gobiernos locales, dado que, en caso contrario, el asociado debería cargar ese costo sobre su cuota, perdiendo así su sentido. El dirigente lo expuso en estos términos: “A partir de aquí, habrá una serie de facilidades de tipo administrativas, que creo deberá tener un fuerte respaldo de proveedores de los servicios públicos que hagan falta dotar a un loteo social. Hoy, llevar adelante una obra pública que corresponde al Estado, tanto energía como agua potable, si quedan a cargo de las entidades sin fines de lucro, evidentemente van a distorsionar ampliamente el resultado que se quiere obtener, porque no se van a hacer loteos sociales, sino que tendrán un costo que tendrá que ser absorbido por la misma franja a la que están dirigidas.

“En algunos municipios donde exista carencia de servicios, habría que puntualizar específicamente esa prestación, porque si no, podría fracasar el intento. La Cooperativa Horizonte podría tener una proyección mucho mayor, si no tuviéramos problemas con los servicios conexos que acompañen a la vivienda, que están garantizados por el artículo 58 de la Constitución Provincial. Los socios ponen la tierra, los materiales, los servicios internos, pero no pueden hacer la obra pública, porque sería cargar sobre sus espaldas algo que tiene que hacer el Estado por misión y función”.

Aun con esta consideración, el titular de la entidad, avala el sentido esencial de la norma, considerando que reafirma la diferencia entre un desarrollo inmobiliario como factor del mercado, y los proyectos que no persiguen fines de lucro, poniendo el foco en un segmento poblacional que no encuentra posibilidades más justas para acceder a la tierra o a la vivienda: “Para nosotros, es bienvenida esta ley -agrega Carlos Moro-. Lo importante, es que esta ley marca como sello a fuego el concepto que las cooperativas, mutuales u otras organizaciones, no son loteadores que fraccionan para poner en venta las parcelas a título oneroso, sino que lo hacen para brindar un servicio de vivienda del que hoy existen carencias por ausencia de planes oficiales.

“¿Cuál es el propósito?, bajar el déficit habitacional que tiene Córdoba en 260 mil unidades. Por eso hay que proyectar una ejecución masiva de loteos y viviendas para poder alcanzar efectivamente ese objetivo. Creo que la norma va a servir, y será necesario un acompañamiento por parte del Estado en lo que hace a los servicios públicos”.