En la tarde noche del viernes, quedó formalmente inaugurada en Tío Pujio la Residencia para el Adulto Mayor Papa Francisco.
Después de algo más de cinco años de trabajo, concluyó la mega obra encarada por la Cooperativa de Servicios Públicos de Tío Pujio, y pasa ahora a ser un servicio de calidad y jerarquía, que seguramente será un emblema en prestaciones surgidas desde la economía solidaria.
El espacio integrado se erige con una superficie de más de 2.400 metros cuadrados cubiertos, y 650 metros de espacios verdes. Dispone de 68 camas distribuidas en 31 habitaciones dobles y triples, y cuenta con servicios y tecnología de avanzada. Se puso el máximo esfuerzo para emplear en la construcción, materiales de primera calidad, acompañando un diseño espacioso, funcional, con altos criterios de seguridad y bienestar para el residente.
Precisamente, además de lo edilicio, la idea que prevaleció durante la ejecución de la obra, derivó en la aplicación de conceptos actualizados en establecimientos de este tipo, considerando al adulto mayor residente como centro de atención, cuidado integral, contención y confort. Todas las actividades quedan concentradas dentro del perímetro: cocina, lavandería, enfermería, salas de esparcimiento, gimnasio y boxes de atención médica.
El servicio estará a disposición del público en general, incluso con un cupo destinado a afiliados a la obra social PAMI, y aún con la alta calidad del servicio y la concepción humanizada, las autoridades estiman que las tarifas no serán más altas que las de cualquier otro establecimiento privado. Desde el Consejo de Administración, ya se piensa en una segunda etapa, que duplicaría la capacidad actual, erigiendo un primer piso sobre la actual edificación.
La concreción del proyecto, pone de manifiesto el poder de las organizaciones asociativas en la cobertura a las demandas de la misma comunidad. En este caso, la administración de una cooperativa que va más allá de los tradicionales servicios públicos, y genera otras prestaciones que vinculan a las personas y buscan atender sus necesidades integrales. La recepción estará destinada a residentes permanente, y también para quienes deseen o deban mantener sus cuidados durante el día, para regresar a sus hogares durante la noche.
El acto que jalona la historia
La ceremonia de inauguración fue programada con las galas adecuadas al acontecimiento. Junto a los vecinos de la ciudad, estuvieron autoridades locales y provinciales que representan a los poderes de los Estados, y altos dirigentes del sector cooperativo. También participaron intendentes de varias localidades de la región, el obispo de Villa María, y la diputada nacional Natalia De La Sota.
El presidente de la cooperativa, Darío Ranco, pidió ser acompañado por miembros y personal del Consejo de Administración al momento de subir al estrado. Durante su alocución, expresó agradecimientos hacia todos los partícipes de este proyecto y a quienes se hicieron presentes al acto. Asimismo, remarcó que esta obra, valuada en 7 millones de dólares, fue posible materializar gestionando los recursos que son propiedad de los vecinos asociados. “Esto se hace porque escuchamos a los vecinos”, agregó el dirigente.
Los demás oradores, la diputada De La Sota, el intendente local, el obispo de Villa María, y otros dirigentes, se expresaron con elogios a esta iniciativa, y coincidieron en el valor que tiene el trabajo hecho desde y hacia el conjunto de la sociedad.
Antes del cierre, se le hizo entrega de una placa de reconocimiento a Darío Ranco, valorando su compromiso con los valores cooperativos.
(Imágenes: Multimedios Cooperativa Tío Pujio)




